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Introducción
Una vez más nos planteamos el sano ejercicio de hacer balance del año que
ha finalizado, de nuevo echamos la vista atrás para valorar cómo estábamos,
como nos ha ido y sobre todo, en que punto nos encontramos.
A nadie escapa la coyuntura general, una situación a la que este Centro de
Transfusión no permanece indiferente. Hemos vivido tiempos de bonanza en los
que se ha trabajado con esfuerzo y se ha podido invertir en recursos, en
investigación y en personal, pero es el momento de gestionar desde la
limitación.
Hoy la dirección de cualquier centro sanitario representa un ejercicio complejo
en el que no sólo debe trabajarse desde el control presupuestario. Nuestra
exigencia es la misma que hace unos años, y nuestra responsabilidad ha
crecido de manera exponencial.
Gestionar desde la limitación tiene mucho de esfuerzo y sobre todo tiene
mucho de implicación e imaginación. Ningún gerente, de ninguna gran
multinacional, es capaz de dirigir los destinos de su compañía, en momentos
como este, sin la implicación y el buen hacer de sus empleados.
El Centro de Transfusión es, en muchos sentidos, un ejemplo similar, hemos
cerrado un año difícil, y lo hemos hecho manteniendo cifras y resultados de
años anteriores. Eso es, para los que tenemos la responsabilidad de dirigir, una
muestra clara de implicación y de esfuerzo colectivo.
Pero además hemos hecho nuestro trabajo de manera segura. Nuestros
parámetros de calidad en las tres provincias determinan que el año que hemos
cerrado, alcanza unos estándares muy elevados en materia de calidad.
Gestionamos el bienestar de las personas, y ese recurso no entiende de crisis.
Y por otro lado, las estadísticas de donación nos indican que estamos en las
cifras del año anterior. Hemos conseguido mantener los índices de donación,
manteniendo una actividad quirúrgica que lejos de descender, aumenta mes a
mes con el impacto que supone la apertura de nuevos centros sanitarios.
Y lo hemos hecho viajando más, programando más colectas para terminar
procesando las mismas bolsas. Sin duda este entorno también está sujeto al
cambio.
Iniciamos un año también complejo, un año en el que debe producirse un punto
de inflexión y en el que debemos ser capaces de gestionar con eficacia los
recursos con que contamos. Hoy podemos hacer frente a los retos que se
presentan en los próximos meses desde la experiencia y la implicación, algo
que como director de este Centro, debo agradecer profundamente al equipo
que, día a día, me acompaña.
Roberto J. Roig
Médico
Director del Centro de Transfusión de la Comunidad Valenciana
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